Desde pequeños nos han dicho que no juzguemos a un libro por su portada. Muy bien. ¿Cuánta gente no se ha comprado un libro por lo que hay en la tapa, o viceversa?; démosle la vuelta al libro, veremos una descripción resumida de lo que encontraremos dentro si nos aventuramos a leerlo... ¡Ay! Si las personas lleváramos la descripción de como somos por dentro en la espalda, ¡ay!. Qué fácil seria todo...
Pero, ¿y?. Al igual de que no podemos evitar pensar, mentir, llorar, reír y tantas otras muchas cosas, tampoco podemos evitar prejuzgar. Sí, yo tengo prejuicios, y tú, y él, y ella, y esos de allá, y TODOS.
Lamentablemente, tal y como tus padres te dicen esa ''bonita'' frase del principio, también te dicen: No te acerques a ese que tiene malas pintas.
¿Y si tú fueras ESE?. En fin. Las típicas frases de 'autoconvencimiento' nunca funcionan; todos las conocemos, pero nadie se da cuenta de que deberían existir de verdad.
Os ha defraudado el título ¿eh?. JAJA. Qué terrible. Muy injusta es la vida para lo ''corta'' que es.
Bueno. Paz y amor, hermanos.











1 comentario:
Cuanta razón tienes :S
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