Despertarse con sueño por más que sean las dos de la tarde y seguir con sueño cuando llegan las seis.
Siempre me ha gustado esa sensación, estar somnolienta durante todo el día. Ese día en que quieres hacer muchas cosas que has ido dejando atrás y no puedes hacer ni una. Tu cuerpo no puede, tu mente no puede.
Piensas en el día anterior, todo lo que has hecho y lo que podrías haber hecho, todo lo que has dicho y oído. Todo. En tu memoria se guarda todo aun cuando intentas recordar algo y no lo consigues. Pero no se te ha perdido, tranquilo, solamente, ese recuerdo, maravilloso o no, está un poco más escondido.
Mira, sólo te diré que ayer te vi, me saludaste, me abrazaste, me hiciste reír y te perdí de vista. Luego te deseaba y te buscaba. Hoy, no me acuerdo de ti.
He vaciado botellas de alcohol dulce para olvidarme de alguien que no eras tú, y no voy a permitir que me produzcas un dolor de cabeza que sólo me haga pensar en ti.
Adiós, cabrón. La próxima vez que me veas, bésame.
Hangover.











1 comentario:
No sabia que tenias blog Celia! La verdad es que me encanta la decoración y las frases!
Escribes muy bien y me ha gustado mucho la forma de expresarte en esta entrada, sigue asi, muchos besos y te sigo! :D
Publicar un comentario