Cambiemos. Cambiemos ya.
De manera de vida, de relaciones, de entorno... Da igual, démosle ya un giro a nuestra vida.
Iniciemos algo nuevo, sin miedo. Sólo importa lo que nosotros creamos, lo que nosotros creamos sobre nosotros mismos. Querámonos. Veámonos capaces de mover el mundo, de cambiar las reglas... nuestras reglas; las que nos limitan, las que nos cohartan sin darnos cuenta. Porque tú a ti mismo te pones muchas por puro miedo, por miedo a lo que pueda pasar, al porvenir.
Nadie conoce su futuro, nadie se imagina lo que le puede pasar de aquí a un día. Bueno, qué digo, de aquí a unas horas... porque las cosas cambian mucho y de manera muy brusca e inesperada, tanto que a veces duele.
Hay cosas que hacen daño. Y no me refiero a hechos físicos, si no las que van ahí dentro, las que se quedan selladas para toda la vida, las que por más que intentemos olvidar sólo se quedan ocultas durante un tiempo pero siempre reaparecen. Esas.
Por eso debemos cambiar, evolucionar, crear nuevos puntos de vista, observar lo que nos rodea, escuchar, aprender... y experimentar.
Sé que esto que os digo es algo raro y no sé si es algo común en mí que piense así, pero es lo que se me ha pasado ahora mismo por la cabeza y he sentido la necesidad de compartirlo, de ''gritarlo'' aunque nadie lo oiga. También sé que probablemente os hayáis quedado algo extrañados, pero me da igual. Sólo quiero que sepáis que estamos a tiempo de hacer lo que queramos con nosotros mismos; podemos coger las riendas de nuestra vida sin que nadie nos influya ni nos haga daño, escuchando, pero no siendo vulnerables a cualquier cosa.
Porque, a veces, muchas veces, es peor el remedio que la enfermedad.
Sed felices y compartir vuestra felicidad.
De manera de vida, de relaciones, de entorno... Da igual, démosle ya un giro a nuestra vida.
Iniciemos algo nuevo, sin miedo. Sólo importa lo que nosotros creamos, lo que nosotros creamos sobre nosotros mismos. Querámonos. Veámonos capaces de mover el mundo, de cambiar las reglas... nuestras reglas; las que nos limitan, las que nos cohartan sin darnos cuenta. Porque tú a ti mismo te pones muchas por puro miedo, por miedo a lo que pueda pasar, al porvenir.
Nadie conoce su futuro, nadie se imagina lo que le puede pasar de aquí a un día. Bueno, qué digo, de aquí a unas horas... porque las cosas cambian mucho y de manera muy brusca e inesperada, tanto que a veces duele.
Hay cosas que hacen daño. Y no me refiero a hechos físicos, si no las que van ahí dentro, las que se quedan selladas para toda la vida, las que por más que intentemos olvidar sólo se quedan ocultas durante un tiempo pero siempre reaparecen. Esas.
Por eso debemos cambiar, evolucionar, crear nuevos puntos de vista, observar lo que nos rodea, escuchar, aprender... y experimentar.
Sé que esto que os digo es algo raro y no sé si es algo común en mí que piense así, pero es lo que se me ha pasado ahora mismo por la cabeza y he sentido la necesidad de compartirlo, de ''gritarlo'' aunque nadie lo oiga. También sé que probablemente os hayáis quedado algo extrañados, pero me da igual. Sólo quiero que sepáis que estamos a tiempo de hacer lo que queramos con nosotros mismos; podemos coger las riendas de nuestra vida sin que nadie nos influya ni nos haga daño, escuchando, pero no siendo vulnerables a cualquier cosa.
Porque, a veces, muchas veces, es peor el remedio que la enfermedad.













No hay comentarios:
Publicar un comentario