Mirando con esos ojos acaramelados, observándolo todo y no viendo nada.
Siempre quise saber que se sentía al hacerlo, pero todavía no he podido experimentarlo. Hace poco me informaron de que el asunto iría a menos, ya me había olvidado de ello; tanto, que se me pasó por la cabeza preguntar el porqué. La verdad, es que sufrir una ceguera inestable no era algo del otro mundo, ¿o si?, en realidad, no lo sé.
Siempre me dijeron que estuviera tranquila, que yo era igual que los demás, bueno en verdad no del todo, porque poseía un poder especial que nadie más tenía. Yo, podía ''ver'' el mundo de otra manera. Mientras otros protestaban por pequeños percances, yo disfrutaba sumida en mi fantasía de poder algún día ser como ellos y protestar también. No sabía lo que se sentía al protestar, no lo sabía. Aunque para mí carecía de importancia.
Esta vez fue diferente, me comunicaron que mi problema ya no podía ir a más. Algo que no es tampoco aliviante, si no puede ir a más se queda como está, pero ya había aprendido a convivir con ello desde hacía tiempo.
Yo siempre me he sentido feliz, los que sufrían por mí nunca lo tuvieron, y no saben lo que es.
¿Por qué protestan?; nunca me quejé de ser una desgraciada, ¿por qué iba a serlo ahora?, por seguir como hasta ahora... no, gracias.
Ya sólo me queda seguir contemplándolo todo como siempre, con los mismos ojos, con el mismo gesto tranquilo... que todavía no sé como son.











No hay comentarios:
Publicar un comentario